domingo, 11 de abril de 2021

Reflexiones De La Sabiduría Amante - Libro 2 por Arturo Acosta






































Introducción


El mundo es una urdimbre de magnetismos secretos que controlan la realidad desde atrás, el poder político se da por medio de pactos con los deshechos de una raza maldita, el vampirismo natural que se da contra las cosas buenas es consecuencia de los factores anterior mencionados. Este libro toma las cosas desde un principio, a la existencia como una historia viva dentro de la galaxia, a nuestro pasado como una sucesión de vidas en la búsqueda de encandilar la tierra, con la luz que es la llegada de la consciencia a las tierras de ignorancia, se habla de surgimiento de una burocracia institucional que apabulla a las masas, y de como combatirla manteniendonos firmes ante los destellos dorados de un nuevo destino, de un nuevo mundo de sabios reflejos en constancia.



Capítulo I. El tesoro interior

 

    La sabiduría es más que conocimiento, es ver detrás de cada apariencia, conociendo el interior de la figura, siendo fuerte ante los peligros que esta pueda generar, uno siempre tiene que rodearse de lo mejor, para que la fortaleza se construya en base a lo que nos influencia, si Castaneda representa al conocimiento como una polilla entonces la sabiduría es una mariposa, la sabiduría es la armadura de oro que reviste al tesoro interior. El justo se prepara para luchar contra los dragones que asolan el universo, cuando intenta iluminar al mundo con la verdad de su interior.

La paciencia es la sabia decisión de pertenecer a la luz, con ella, en nuestra mente se tiene la sensación de seguridad sobre el destino, la paciencia se consigue sabiendo que se quiere para el futuro, la visión imaginaria de ese futuro realizado es lo que nos dará paciencia para conseguir todos nuestros objetivos inmateriales, lentamente con el uso de esta habilidad, la luz de la paciencia nos rodeará de su compañerismo perfecto, la paciencia es otra de las partes de la armadura que componen al tesoro interior.

La sabiduría está aquí para ser usada, ponte en movimiento para la batalla, toma la espada humeante, una verdad que es fuego para renovarte. La sabia decisión controla tus deseos de impulsividad, el control que se ejerce con la imaginación sobre tus dudas es un efecto que produce la atracción del sol, lo cual es mejor que toda la plata que brilla falsamente, recuerda que los objetos se pegan a nosotros, pero la luz del sol traspasa el cuerpo, y mientras la frialdad de los objetos nos hacen tiritar, el sol innunda de calórico bienestar con su delicioso manar.

Ya de pie en guerra contra la materia la imaginación brotó, la verdad te hizo erguirte para apoyarse sobre ti, la luz del sol te toca aunque no quieras, y quieres, romperás las cadenas y te dirigirás al objeto de tu amor, la amada luz suprema que te llena de propósito. La paciencia es despegarte del momento presente, es ignorar la crueldad de la realidad, para luego con la imaginación elegir el rumbo que queremos seguir, eso se llama fijar el objetivo, lentamente tu antigua realidad dejará de dolerte y se formará una nueva con toda la felicidad que imaginaste.

 

 

Capítulo II. El llamado de la enrramada

 

Nuestro espíritu deja huellas en la galaxia, y nuestro corazón florece con aquellas flores que bañó la luna, la naturaleza es parte de lo que somos, y somos más que la ropa que nos envuelve, somos envueltos desde nuestras vidas pasadas por enrramadas de oro espiritual, la puerta fue cruzada para ser humano, para intentar cambiar a la oscuridad con el potente recuerdo de ser inmenso. Enrraizado a la verde proximidad de una planta, descubrirás que estás formado por sus mismos átomos, los cuales se complementan con los tuyos, y se enciende a través de ti su vida, tu preciosa figura les es agradable compañía, ya por fin tienen un amigo a través del cual respirar.

La libertad imaginaria es el orígen del camino, por ella setimos el bien dentro de las cosas, por medio de ella el mundo se embellece, por ella también nos liberamos de la oscuridad prisión, y el mundo es más que la ilusión del miedo. La naturaleza tiene un sueño de trascendencia, un sueño que la hace crecer, sin ese sueño no atraparía los rayos del sol, ni consumiría el agua que, estancada la haría pudrirse, el sueño de trascendencia circula por el espiral interno de la planta, que irradia al exterior por medio de sus átomos, el ser que medita en la naturaleza recibe así la inspiración de las plantas, haciéndole olvidar los pesados asuntos de su mundo terrenal.

La esperanza es la luz que derrumba a la oscuridad, y beber de la copa de la luz hace nacer sueños de trascendencia. Las plantas luchan en paz y armonía, luchan por la belleza y la luz, otros objetos sin vida que crecen junto al árbol este se los traga, o rompe el concreto para expandir su libertad, si la naturaleza pudiera se tragaría toda la oscuridad de la tierra, pero como no puede sólo es fuente de sueños para nosotros, sueños que estimulan a la imaginación para lograr estados supremos de conexión con la luz. La imaginación detecta pontencial en nosotros, sólo con la imaginación se pueden derrumbar las fuerzas siniestras que nos acechan.

 

 

Capítulo III. Escapando del trono prisión

 

Tenemos un sistema influenciado para la vida, la sociedad pone nuestro corazón dentro de un molde, impidiendo que su luz se esparsa a todo nuestro cuerpo, nos han enseñado a reaccionar de cierta forma a los estímulos, y es la única forma que creemos tener para hacer frente a los eventos negativos de nuestra vida. Los resultados de esta creencia nos han hecho caer en la frustración, esta forma limitante de reaccionar ha hecho que la oscuridad entre a tu vida, el dragón se entredeja ver por la falta de flexibilidad.

Tenemos en nosotros el deber de transformarnos, de flexibilizarnos, de imprimir en los movimientos una esencia mágica, de glorificarnos a través del puro entendimiento, de aplicar con sabiduría los lumínicos conocimientos. Un molde desde el cual luchamos contra los demás causa oscuridad, la violencia es el arma que usa la ignorancia para mantenernos engañosamente apartados de la verdad, el corazón engañado de esa forma sólo precia un deseo egoico de amor, y llora por el mal de la humanidad a la cual odia con furor, no se da cuenta que ese sistema le fue construido por el arquitecto de la materia, para encerrarlo en un molde el cual lo llenará de penas.

Por qué cuando vemos con pasión a la naturaleza se derrumba de tu vida toda miserable materia, porque el arquitecto no puede controlar lo que los animales ni las plantas sienten, pero el arquitecto si controla a los humanos por medio de la opinión social, para que ellos destruyan el hermoso mundo interno de plantas y animales. La verdad tiene que estar a la orden con el grito, la fuerza del trueno te revestirá en la lucha, listo para cabalgar tu corazón en llamas, rompiendo todo molde e influencia social, despertarás a la tierra con hermosura y buen juicio.

 

 

Capítulo IV. Un sorbo de la copa de la luz

 

Eres luz muy inmensa oculta entre la oscuridad, de vez en cuando el tiempo te da motivos para seguir viviendo, porque el tiempo trata, algunas veces exitosamente, de quitarte la oscuridad, tus ojos aprecian esa alucinación de la existencia, y sacas a flote oscuridades más ocultas para que se las lleve el tiempo, el tiempo es una sola fuerza, que debe ser ayudada a eliminar la oscuridad con más fuerza de tu parte.

Uniendo fuerzas con el tiempo llegarás a una purificación de tu luz, y advertirás el mal en tu vida para detenerlo antes de que te tome. Una luz muy dichosa para volar, para despertar la creatividad, para descubrir que hay más allá de la falsedad antes sin nombre, para rasgar la oscuridad abriéndonos a las estrellas, para ya sin temores retener la esperanza y la paciente pasión de dirigir enteramente tu realidad.

Bebe la luz que ilumina en la noche la fatalidad, reposa alivianado observando la admiración por sus rayos de suavidad, y aunque el frío te rodee, ese éxtasis estático que es apreciar hará arder al caldero de tu cuerpo.

 

 

Capítulo V. La expansión del guerrero Urmah

 

Urmah significa guerrero de luz y sabiduría, que lucha contra la frialdad y la avaricia, con una espada que resplandece en brillos de eternidad, inteligente y avanzada raza felina, que habita un planeta donde lo material importa poco, y la naturaleza crece en comunión con su empatía. Están envueltos en una guerra secreta por liberar al planeta tierra, su percepción está más evolucionada que la humana, un humano pudo haber sido Urmah en vidas pasadas, el que lo haya sido tiene una facilidad para ser medium o vidente de luz. Ellos crean su realidad primero imaginariamente para luego construir la nueva realidad guiados por el inconsciente.

Las huellas de sus patas demuestran el amor que sienten por la existencia, y la ferocidad con que luchan contra el mal, sus espadas son sus garras las cuales son de plata, sus ojos cargan al aire con su impresionante determinación. Dominan de su interior a toda fuerza incontrolada, con sus fuertes patas de felino dejan sumisos a todo reptíl, lo reptiliano representa la frialdad y la apatía, se dice que cuando somos fríos o conscientemente desconsiderados estamos usando una parte reptíl del cerebro, la cual nuestros creadores extraterrestres colocaron en nosotros para esclavizarnos, pero uno de estos creadores (todos reptiles) que hicieron a la humanidad como en un laboratorio, pertenecía secretamente a una hermandad de la luz, él vió la deprimente situación en que estabamos metidos, nos vió esclavizados a trabajar para los reptiles en la materia como un propósito egoista, y entonces nos dio la luz, el conocimiento del bien y el mal, de ahí el mito de Prometeo, que entregó el fuego (la luz) a los humanos con un propósito altruista, que pudieran diferenciar el bien del mal para tener poder de decisión y dejaramos de ser inconscientes esclavos del escamoteado.

Finalmente este reptíl justo, secretamente Urmah, pasó a habitar el plano de la eternidad, él vivía en la oscuridad pero era de luz, nada más se podía hacer ahora hasta que los humanos aprendieran a vivir en paz. Esa luz despertó en algunos la nobleza y la verdad que poseían antes de ser humanos, Urmahs, Andromedanos y Pleyadianos que encarnaron como humanos, que desbloqueando sus recuerdos con las enseñanzas de la vida, lograron despertar la misma luz que poseían en sus pasadas vidas extraterrestres.

El dolor, el sufrimiento y la negación del aprendizaje son el único motivo por el cual no despertarías tu luz, son las fieras que torturan con su presencia a la existencia. Uno debe empezar a luchar en el camino con la oscuridad a flor de piel, nadie nace a un mundo libre de oscuridades en nuestro planeta, por el momento. Con la espada que es la verdad al servicio de la luz y la nobleza deberás liberarte decididamente de todo lo que genera el mundo en ti. Esta lucha despierta el instinto guerrero, guerrero que se glorifica en la luz del sol, y que se nutre del agua y el calor de sus propias decisiónes para crecer y expandirse.

 

 

Capítulo VI. Las seis espadas de Mercurio

 

Las seis espadas de Mercurio son inscripciones de sabiduría para alcanzar el brillo cósmico de las estrellas, son espadas que contienen el brillo magno del cósmos, es la intuición galáctica aplicadas a la vida diara, interiorizando estos conocimientos nos realizamos como magos, y abriendo los ojos a su protector resplandor se penetra en el sentido de la existencia.

Espada 1# . La libertad indómita, la cual no puede ser atrapada por nadie, ya que se lleva en la imaginación, imaginación que desde sus átomos en el aire rodea nuestro cuerpo. Así también ocurre cuando de modo contrario nos enfocamos en la materia, la imaginación se vuelve pobre, y sus átomos interferidos por vacío existencial nos vuelven desdichados. La libertad indómita es la liberación de la materia, libertad que no se puede quitar, ya que la imaginación es patrimonio de cada uno.

Espada 2# . El crecimiento de la luz interior, luz que se desarrolla cuando tenemos la intención de cambiar, nuestro deseo de evolución invoca a la luz para que heche raíces en nuestro cuerpo, cuando podemos ver que en la oscuridad hemos adquirido un falso concepto de la realidad, en ese momento la luz interior se enciende y te recorre, hasta conectar con esas raíces de luz que van ramificadas hasta la eternidad.

Espada 3# . La fuerza de los pensamientos nobles, estos pensamientos nobles hacen que vayas por la vida con elegancia de espíritu, y aportan vitalidad porque te ayudan a deshacerte del mal, eligiendo mejores decisiones que verdaderamente te convengan y convengan a los demás, te dará verdadero poder sobre ti mismo, controlando los impulsos egoistas que trastornan la armonía.

Espada 4# . El razonamiento impecable, es el poder de tu consciencia que sabe hacia donde estás yendo siguiendo determinado camino, puede ver que situaciones son indeseables para luego actuar impidiendo que ocurran, el razonamiento impecable está fuertemente ligado a la acción, como así la cabeza y el cerebro están ligados al resto del cuerpo, para que desde allí se comande, de igual manera la consciencia debe comandar el destino, es decir, darnos cuenta que conlleva ir por un camino y elegir siempre la mejor opción, una que nos cuide de la oscuridad y nos aporte paz.

Espada 5# . La deliberación, es intentar conseguir la sabiduría de la luz con verdadera intención, cuando se es deliberado en esto es porque se tiene una noción realista sobre la luz y la oscuridad, y la necesidad de ascender de forma idealista a la felicidad del guerrero de luz, la cual es una necesidad cuando la oscuridad tira hacia abajo al planeta tierra, el guerrero de luz también es necesario, para la liberación de esclavos de la oscuridad, la ignorancia y el sufrimiento.

Espada 6# . Ascensión desde la oscuridad hacia la luz, entender que el morbo activa la parte reptiliana en el cerebro humano, abriendo portales por el que acede el magnetismo de los reptilianos oscuros, y así influyen negativamente nuestro sistema psicológico. Para ascender desde las regiones oscuras de nuestra vida hacia la lumínica eternidad, debemos cuidar con que alimentamos nuestra mente.

 

 

Capítulo VII. Dos estrellas de serpientes en el cielo de piedra y el cascarón que se abrió antes de tiempo

 

El magnetismo diabólico es emanado por dos seres sintientes del reino terrenal, en ciertas ceremonias secretas estos dos seres se perciben como estrellas, que envían su fulgor maligno, que luego se refleja en la burocracia de la política mundial, inspirando en el cielo sueños de materialismo. El conjunto de serpientes que organiza este dominio, cree tener a todos los humanos enroscados entre sus fatales escamas, pero el poder crece en toda vida que nace de nuevo para conquistar el sufrimiento. La batalla entonces es entre los justos (la luz) y los profanos (la oscuridad), estos son tres grupos definidos en la tierra: 1. Los esclavos, que son quienes no tienen grandes aspiraciones ni quieren evolucionar su bienestar. 2. Los que quieren ser libres mediante la luz, estos son los guerreros magos, que en su día a día buscan trascender con el conocimiento de la verdad. 3. Los carceleros de la humanidad, quienes emanan su magnetismo oscuro, imprimiéndolo en la materia, seduciendo a los esclavos por la retorcida inspiración que emana lo terreno.

La inspiración pura en la luz más allá de la materia, tiene el don de proteger del magnetismo terrenal, uno sólo debe abrirse a querer evolucionar, decidirse en esa tarea, cuidarse de las compañías y desarrollar los mejores pensamientos, para estar sellado por la luz y protegido por su emanación interminable, de esta forma no hay materia ni influencia que pueda definirte, tu inspiración viene de otro planeta, crecen nuevos átomos en ti que provienen de toda la galaxia, para ayudarte en tu evolución y crecimiento, que será el rayo que ilumine al mundo por un momento.

 

 

Capítulo VIII. Tormenta roja en las alturas de la creatividad

 

La creatividad se pule con el camino que seguimos, ella es el signo que está escrito en quien eres y que quieres, sin un buen camino la creatividad siempre es negativa, pero con la gloria de tus decisiones se engarza hermosamente a tu vida. La creatividad encuentra la forma de llegar para quien viven su vida con verdad, para quien ha descubierto ser uno con la luz, para aquellos la materia se vuelve transparencia, y se llega a la libertad en conexión directa. La creatividad te hará cometer grandes obras, tu sinápsis se expandirá develando la evolución, ese brillo inmenso de consciencia regará tu vida para el florecimiento, la sabiduría apaciguará el tormento, en el pecho encajará el majestuoso corazón, y la inteligencia realzará el brillo en tu infinita enormidad.

 

 

Capítulo IX. Despertar del sueño verde en el final de un libro sin sentido

 

Les prevengo entonces de la mísera oscuridad, de aquellos desdichados sin sentido que con su vanidad al mundo intentan engañar, las obras que ellos cometen cuelgan a la gente invertidos en la cruz, en la falsa luminiscencia hipnotizan a las masas, eso nutre sus cuerpos vampiros de sangre, la sangre espiritual que es el sufrimiento y la condena, a ser influenciado por el mundo que crearon de gris materia. Por eso creemos un mundo nuevo de empatía, no es una utopía, es cada uno vivir sabiamente su día a día, que la niebla espiritual de la materia no nos pueda tocar, eso dejará al viejo mundo atrás, en cambio tengamos desarrollada la unión con la naturaleza, sepamos ver en el agua la vida que esta refleja, y también en el agua espiritual que es la flexibilidad, flexibilidad para cambiar patrones, para aceptar situaciones (para que no te paralice el presente), para vivir sin tanto odio alimentado por temores, eso despejará el cielo espiritual que es nuestra tranquilidad, y construiremos un reino sobre la verdad natural, iluminados por la senda cósmica de la sabiduría. Para construir el nuevo mundo hay que tener la imaginación al servicio de la luz, nuestros átomos de inspiración deben encajar con los átomos estelares (información que ya dimos en el capítulo VI), y también reconstruirse en sinápsis con la experiencia del dolor y la oscuridad, marcas en nuestra piel que nos hacen mejores que el ayer…….

 

                              …….Y ahora reinsertemonos en la eternidad con el brillo cósmico de la alegría.



©Del texto: Reflexiones de la Sabiduría Amante, 2021

Autor y Editor: Arturo Acosta

Tapa: Arturo Acosta

Se terminó de escribir el 30 de marzo del 2021

©Todos los derechos reservados


El Corazón Arde En Verdad - Libro 1 por Arturo Acosta

 




















Introducción


Los siguientes pasajes narran mi caída al abismo, a una mentalidad insana de terribles quimeras, que acechando las puertas de mi sensibilidad me derrocaron en el trono de mi máxima fuerza, en este libro todo el dolor se transforma en sabiduría, impulsado por el brillo de la luz diáfana mi fortaleza se consumó en poder, en el control de los impulsos inconscientes y en la consciencia que adquirí del engañoso mundo materia, junto con peligrosos pero reveladores matices del autosabotaje.



Capítulo I. De la oscuridad a la luz

 

  Fue una nueva luz, esa misma que se ve al nacer, luego de haber estado en un pozo de oscuridad salir renovado a la vida. Una guadaña, un altar, el asesinato en el arte, que siempre fue un asesinato a uno mismo, un morbo que entierra al artista, preparandolo para la descomposición, la descomposición representa a la malsana locura, a la pudrición del cuerpo y sus conductas, y a la degeneración de la mente y sus pensamientos, como si le pertenecieran, como si la debilitación del humano fuera la aprobación para creer cualquier cosa, sin darnos cuenta qué pasa y por qué el espiral de la muerte nos reduce a insanos, a mentes enfermas y a sufridores silenciosos.

En el hospital existe más paz, una pausa al dolor, el pánico y el terror, de la sombra liberada entre cánticos y turbios deseos, una paz que viene de ser defendido y protegido por seres de exuberante belleza, belleza que no es superficial o física ni corporal, si no que su belleza les es añadida por la nobleza de su tarea, porque puede alguien ser bello por fuera y estar podrido por dentro, pero bien saben el buen ánimo que aporta alguien con su armonía sin soberbia, alguien que con equilibrada autoestima puede aconsejar sin forzar a nadie a tomar su consejo, y hacerlo con la delicadeza justa para no creerse con la verdad absoluta, detalles que guardan al desprotegido corazón de la maldad reinante en su mente de loco.

Así los días fueron, luego de la pastilla o la inyección, la aceptación de la maldad. Una estrategia que ido y desesperado no se puede ver. Llegó la desilusión, el lobo fue detenido de seguir cavando en mis entrañas con saña mortal, los días que siguieron de descanso, desaparecía de la noche su ominosa gigantez, y un tímido descenso de la virtud hacía sonar de mis dedos acordes melodiosos de guitarra. No volví a escuchar la visión de los cuervos desde más allá de mi cama, no volví a leer un desorden que se confabulaba en herirme, nunca más volví a la casa de los tentáculos, donde en letanías grotescas invocaba al caos con la mentalidad del desafiante, ni volví al barrio de desquebrajados aullidos, donde los desafiados acechan a la presa en su cacería cósmica, envolviendo al cuerpo en su licántropo horror, despegando del cerebro toda cordura.

Una de mis letanías más fuertes tenía el don de despertar el mal de tiempos antiguos. Se hace mención de ser lanzado a las estrellas lejanas, y al final de la letanía de vivir todo aquél mal antiguo para trascenderlo, por lo cual se hace uso de la palabra evolución. Coraje, voluntad y decisión se van a la ruina con hechizos como estos, por eso en el hospital hice el signo del renacido, al arruinarse mi anterior “yo” tuve que brotar otra vez bajo nuevas formas. Una o dos semanas se extendió mi renacimiento, lleno de infantiles dudas pues mi forma tenía aún de vida poco tiempo. El cuidado de aquellos me animó para salir con determinación de la hospitalización, los días siguientes se convirtieron en trapo por la tocada del somnífero, las horas se devoraban en abstracción, y el silencio gris en mi mirada callaba la entera mente.

La luz representa la potencia con que llegan ciertas cosas para hacer un bien en tu vida, la luz o momento de iluminación como le llaman, puede ser una decisión que es acertada en alguna cuestión, o un momento de claridad, un momento donde se agranda la percepción para ver cosas que no estabamos tomando en cuenta. La luz siempre está ahí para todos, y nos sirve para una sana transición sin dolor, la luz puede aplicarse a todo, para vivir una existencia sin veneno autogenerado. Así que esa luz fue la que me sirvió para en una semana estar dado de alta de la internación. Una noche al lado de la ventana, las oscuridades se agitaban en una esquina de la habitación, pero ya no podían tocarme, me había iniciado en la luz, la misma luz que hoy es madre de mi autoconfianza.

Ya de pie, vuelto a la vida tras el espanto, floreció en mi jardín tras un escudo de luz, la sabia decisión de vivir la vida cual guerrero, un iniciado en el inconmensurable ardor, un idealismo de destello infinito, de consciencia resplandecida cual halo incesante, una nueva vida que emana el brillo impenetrable, con las razones que brindan fortaleza y dirigen la espada de la tempestad.

 

 

Capítulo II. Camino de la luz

 

El oculto enojo, el odio sistematizado, una barrera que aparta del camino, un dolor que diluye la frustración en un silencio filoso, y el ánimo se contrae marchitando su derredor. El semblante pétreo desconfía de aquél que dio protección y cuidado, y se odia al progenitor tanto que huele a infierno. Sus gritos son el eco maldito feneciendo mi alegría, la muerte injusta de mi interna buena vida, si florezco aplastará mi cabeza, si no lo hago moriré de tristeza. Huir parece sólido, cuando se deshace desarmandose él dandome la mano, se derrumba para mí y mi luz con él.

Ella, cincelada de buen gusto en su importante labor, me transfirió un consejo como proveniente de un suave sueño, y la luz me fue reestimulada, sin embargo yo ya tenía una oscura protección, renegrido viento me arremolinaba, y mi cabeza seguía sumergida, en la caverna tiritaba. Dividido en amigos y enemigos, signado por sombras bulliciosas el evolutivo deseo en mí persistía, cómo destruyo este enemigo sin matar mi niña risa, todo estaba en llamas, sin darme cuenta pasé a habitar la salamandra.

Fue entonces que llegó el hechicero blanco, sanador de fatales males, luminoso que guerrero me apartó de todo viento, que llegado al negro hades me recuperó de entre lamentos. Él enseñó a un padre a curar con luz, pues posee secretos que sabiamente da sin cortesías. Al llegar el momento la luz bañó mi día, y tras el canto de los pájaros aprendí lo que decía, tomé de su enseñanza para establecer contacto, con otras dimensiones de luces y buen tacto, ellos hicieron de mí también hechicero blanco, cuando estancado me encontraba me quitó el extraño manto, me quitó la serpiente deseosa de arruinar vidas, para poner la confianza en movimiento, activar la voluntad con una constante decisión, y poner en ruedo el coraje como característica de la personalidad en mi nuevo camino, de luz y curación, ayudado por seres, seres que sin nuestro conocimiento de ellos el mundo pareciera abandonado.

Antes de su llegada yo ya estaba en una búsqueda, la imaginación intuyendo las verdades despertaba en mí el fuerte ideal, e inconscientemente me inclinaba al precipicio del misterio, y desde el fondo de ese abismo una oscuridad me tentaba a regalarme sus secretos, secretos oscuros en los que yo, con mi luz, me embebí. Una luz en la inmensidad como para desquisiarse.

En un estado de amor fui creciendo en afinidad junto al rosedal, mi elección fue que me abriera la piel y compartieramos sangre, trocitos de nuestro espectro fueron a parar del uno al otro, y con placentera amistad nos encontramos en optimista vuelo, a la luz del incierto dédalo de amor, tentado a quebrantar el juego, tentado a destruir todo con una acción, al gozoso valle de maravillas, sin nunca más ser perdonado. Así su frío esplendor de pétalo se fue con el recuerdo de mi silueta, a naufragar en légamos de montaña, a desaparecer de mis palabras hasta arribar la mañana.

Mi madre la nobleza es una protección que me permite ahogar a la oscuridad, bajo el control de mi fortaleza se abren las puertas al sol, donde se arrastran las oscuridades ahí está ella para imponer su valiente decisión. La nobleza me da las armas para que la sangre que me salpique sea la del dragón, para que en templada actitúd invoque a la luz, como así lo negativo puede ser invocado por medio de lo que damos al mundo, así la luz será invocada como una revelación que nos de belleza para el buen uso del poder.

La luz tiene distintos tipos de fuerza, y el hechicero blanco pasa de manejar las más pequeñas hasta ser el caballero de la llama máxima que emana su corazón. El fuego representa al corazón, pues este enciende de sangre al organismo, y su luz vista como coraje es una estrella en el pecho. El portal fue cruzado por fuegos nobles, transformando lo inconsciente en brillo resplandeciente, finalmente ha llegado el existencial propósito, una importante batalla entre tinieblas y soles, signado por la consciencia, liberado como flecha al espacio sideral.

 

 

Capítulo III. La nueva interpretación del dolor

 

Un anhelo tan abstracto de libertad, esa esperanza por salir del camino de los hilos que mueven el mundo, que mueven todo pero no pueden mover una sonrisa verdadera, que ni su tenebrosa pesadilla puede impedir mi conexión con la luna, que me nutre de nuevo con su rostro de consuelo, que flota evanescente encandilando suavemente, una incertidumbre que en mi adentro recorría, al habitar mi antigua negra vida, entre jirones de fuego que escupían los dragones, el misterioso inconsciente que elige los dolores, sabána sin arenas que a mi cuerpo lo deseca, eligiendo maldición cási sin darse cuenta.

La elección es un regalo, ser dolor está en tus manos, preparándose a ser sabio, el religioso es un ignaro, si vieras lo terrible que es ser parte del rebaño, ya no hablo de las cúpulas, esclavizados los hermanos, al vivir en la materia, al sufrimiento atados, a la duda o al desánimo, tristemente encadenados, sin poder entre las manos, su destino en otros resposando. Una normalidad que quiero romper, la ironía de ser loco es saber a donde vamos, si al político falseado o al desarrollo del fuego máximo, el uno no puede habitar con el otro, la libertad es celosa y no se consigue amando a la oscuridad, de la cual se forma lo banal que es material, de esta forma hasta el cielo prometido es banal promesa, si el que lo pronuncia, con la verdad, se seca. Así podemos saber también si un razonamiento idealista y aparentemente intelectual tiene consecuencias, si te permite conectar tu autoconfianza al mil, despertando la nobleza con la vista tan allá que da grandeza, y te desprendes de la tierra para conocer con el corazón, entonces tu razonamiento tendrá maravillosas consecuencias… Pero si al contrario, te recorre un bloqueo, te frustra lo que ves, y aunque tienes seso para amar nunca para el autoquerer, entonces tus razones para vivir no están tan lejos de la infelicidad.

Meses o años sucumbiendo a la oscuridad son necesarios para saber apreciar el brillo cálido de la paz, en la trinchera agazapado, detrás los sonidos de la guerra, hacen que alguien anhele más estar en casa para la hora de la cena. Los vicios son un escape, de la revuelta azabache que adorna tus decisiones, del agujero que se traga toda la hermosa vida, la cual reemplazas con la artificiosa luz de una sustancia prohíbida. Cuando no se tiene paz cualquier cambio es mejor, ir saltando de situación en situación, conociendo lo que tienen para enseñarnos, pero una estruendosa atracción, va a negar la revelación, el mensaje que tiene para nosotros el error, de estar en penúmbras y fantasearse creyendo tener la absoluta razón.

 

 

Capítulo IV. La sanación mediante la verdad

 

Los demonios se queman cuando el humano los conoce, tu oscuridad se desvanece cuando ve que no te va a poder pasar por arriba, se deshace lo negativo cuando en tu expresión se mueve la luz, la luz representa ideales de nobleza y la cancelación de los errores, cuando te escondes de la luz es cuando más odio te genera, porque la macabra calavera te ha puesto una máscara de autosabotaje, estar de un lado o del otro te cambia las ideas, somos tan fácil moldeables por lo que nos rodea, por eso sed un toro en posición de defensa, para saber liquidar lo malo con dorada magnificencia, el mundo es una habitación a donde la sombra nos invita, de ti depende cambiar la acción y te liberes del destino.

La esperanza es ir juntando los momentos de pequeños éxitos, es tomar con tiento las posibilidades de crecimiento, es que tu piel resista ante los remolinos del tiempo, es hasta en la marisma abisal encontrar la forma de respirar, hasta en la locura máxima la fortaleza nunca querer abandonar.

En una fortaleza, en una persona, asediada por la soledad y el abandono, la virtúd abre sus alas protegiendo su entereza, aunque el humo de la destrucción innunde la vida, brillarás con más pasión si encuentras en el arte la alegría, y las sombras que te toman de los pies y te miran desde el cielo, te harás inmune a ellas, defendiendote con tinta dibujando o con guitarra sonando, la ruina no es tu cuerpo, la ruina viene de lo recóndito del universo, si te inspiras lo suficiente conseguirás un lindo verso.

Cuando ya tenemos las herramientas, cuando vemos al dragón que iba en nuestra búsqueda derrumbarse, la calma llega al saber que nuestro funcionamiento es perfecto, cuando la luz se pone detrás para empujarte hacia adelante, y extiendes los brazos como disfrutando del paisaje. Lo que genera ruinas se convertirá en ruinas, el que quiera salir del mecanísmo volará hacia la libertad, armado con todo lo que necesita,si falla no hay que ceder la voluntad, sino con tiento elegir lo mejor para evolucionar.

La espera vale lo que se está gestando, mientras todos los temores se van arremolinando, una decisión sellada en tu sangre, el pilar de los muertos o el pensamiento venerable, muchas armas y poco coraje, para dar su corazón frente al mundo en un instante. Conectado fuertemente con el instinto, la sensibilidad te permitirá cazar el objetivo, el objetivo de conseguir el dorado brillo de la magnificencia, y que tu naríz respire calma con esa fortaleza, que tus nubes se empapen de algodonosa efervescencia, y se abran dejando traspasar la luz de poderosas estrellas.

 

 

Capítulo V. La transformación de la experiencia del dolor en algo útil para el camino

 

El fuego tiene secretos que precia la oscuridad, la oscuridad precia esos secretos porque busca acabar con la luz, estamos entrando a un interesante campo, porque si la oscuridad tiene la cualidad antropomorfa de preciar algo, entonces la oscuridad es algo con movimiento que entra en la vida para interferir en ella, la oscuridad entonces precia la nobleza, la luz más alta en la tempestad, porque busca destruirla, al igual que busca destruir las demás luces, el coraje, la voluntad y la decisión.

Saber valorar el momento para que cuando se vaya dejarlo ir, deseandole en la eternidad un viaje infinito, teniendo como compañía la conexión que generaste con ese momento, disfrutando la materia pero también lo inmenso, una oscuridad iluminada por el deseo, esa luz en la penúmbra que es el bien que quieres para el resto.

Para descrubrir la verdad en todo debes saber a donde estás yendo, a donde te está llevando algo, si remar se te hace pesado, pues estás en aguas negras de basura y plankton, si tu vida está dirigida por analíticos engaños, si en tu cerebro brilla luz pero el corazón es un espanto, entonces eso es descender por el sendero de picos desolados. Para todo el mundo es igual, el entorno puede volverse una pesadilla ante cualquiera, pero hay una diferencia en el que deja que la luz le entre por otras partes además del cerebro, si entra por tus piernas, fortaleciendo muslos y pantorrillas con su calor vital, entonces remar se convertirá en una acción que hará circular más fuerza en tu interior, los brazos se adornarán con cristales de poder para maniobrar con destreza el remo, toda esta metáfora significa que la luz te dará poder para facilitar tu existencia, al renovar los conceptos que tenemos y generar nuevas interpretaciones que nos ayuden a vivir mejor la vida.

La duda se aparta con una potente decisión, con la intensa mirada de saber lo que se quiere, con la creencia firme sobre tus renovadas interpretaciones, que es tu armadura de guerrero en el elevado templo. El templo representa la grandeza, soliendo asociarse a la arquitectura gótica y a sus fabulosos vitrales, y al reposo de la luz solar sobre estos, lo que causa la imagen completa es la sensación de que el sol respira a través del cristal. Entonces la respiración del sol es la que envuelve a la persona decidida, decidida a compenetrarse con su nueva verdad, es quien carga su montaña, es decir su cuerpo, y quien lo cuida de la erosión del viento, el cual representa a las dudas y los lamentos.

Hay que saber que efecto tiene juntarnos con cierta gente, las personas con las que nos juntamos abren portales en nosotros, de esos portales puede manifestarse tanto la oscuridad como la luz, eso depende del tipo de relación con la persona, pero uno mismo tiene que saber identificar en los demás la luz y la oscuridad, y ser independiente de la influencia externa, así aterrizo todo el tiempo en un sueño de libertad, el sueño representa lo más anhelado, y la libertad pura tiene motivo de ser un sueño.

La bruma llega, pero el árbol sigue creciendo incluso en las tinieblas, y encuentra con sus copas altas el claro cielo, cuando la niebla invade se deshoja, incinerando en el aire la hierba seca, todo esto significa que si la oscuridad nos rodea debemos deshacernos de inútiles patrones, de conducta e interpretativos, deshojarnos de ellos para seguir creciendo, y así la luz será más que sombra, en el lumínico modelo de tu ser completo, que tocará con su cuerpo ramificado el cielo ajeno de negro.

Volar con esta comprensión, es decir, extenderse más allá de los límites por un ideal mayor, lo que siente el corazón es más valioso que todo el enojo, que te ata encadenado al suelo, quema con tu ser entero la negrura del mundo muerto, el propósito existencial es una malva, que nos recuerda lo fría que puede ser la existencia sin un importante sentido detrás.

 

 

Capítulo VI. Como vivir más allá del plano materia

 

Qué somos más que las conexiones que tenemos, las veces que jugamos en la plaza con las personas, y ¿Qué te generaban algunas de esas personas en la plaza de la vida? Oscuridad, porque están meditando en la tierra, enraizados al yerbal, no alcanzan a volar en la limitación de su mente, enfocándose en el más acá, matando lentamente su imaginación viviente.

Necesito ser todo lo que se anima de manera extraterrestre a estallar, que mi ente desprenda una estela de astros para en sabiduría poder lo eterno apreciar, y liberarme de toda esquirla de aprisionamiento, en este mundo que te olvida la importancia de ser inmenso, el mundo no se cansa de mandar tanto sufrimiento, es la rueda que gira indefinidamente nutriendose de tu ignorancia, de la poca luz que mantiene en el poder a un reinado terrenal, signado por la muerte y un terrible destino que no puede ver más allá.

Somos supremos en nuestra luz, la cual nos fue oculta por la sensualidad del plano materia, mientras se está en la oscuridad se es impuro, pues nuestra luz está interferida por el mundo que nos toca ver y experimentar.

Es el pensador cósmos el que te envía situaciones pensadas para acrecentar tu luz, lo que uno quiere que sean las cosas es un estado de suspensión, en donde se malentienden las señales cósmicas, y se piensa por si mismo sus situaciones sin el aval del poder para influir o cambiar nada, ya que el poder nos lo da el cósmos para hacer lo que él quiere con nosotros, si nos negamos a avanzar en la dirección pensada ocurre el eclipse, es decir que el humano vive en las tinieblas alimentado regular y limitadamente por la poca luz que recibe del cósmos hasta morir, o puede decidirse a llevar una vida alineada con la luz cósmica, fortaleciéndose, vida que le otorgará un halo de belleza.

La justicia es un halo de luz, todos los justos de la luz viven en el plano de la eternidad, ser justo es acabar con la oscuridad por ser un mal indeseable, esa filosofía va más allá de los ordinarios pensamientos del plano materia, ser justo es tener el secreto del fuego máximo, un fuego que quema tu anterior “yo”, y te centra para vivir el sentido de la existencia, la dificil batalla en la tierra entre la corrupción y la nobleza.

La felicidad de sentirse completo es el oro espiritual que buscaban los alquimistas, con él flotamos en un portal de sabiduría, nuestra luz se hace evidente porque la desprendemos a cada instante, luz que emana de nuestra piel como burbujeante, y tenemos la verdad conseguida a base de esfuerzo, la verdad es representada con una espada, que corta el magnetismo que ejercen sobre nosotros las influencias groseras del plano de la materia.


©Del texto: El Corazón Arde en Verdad, 2021

Autor y Editor: Arturo Acosta

Tapa: Arturo Acosta

Se terminó de escribir el 27 de marzo del 2021

©Todos los derechos reservados


Reflexiones De La Sabiduría Amante - Libro 2 por Arturo Acosta

Introducción El mundo es una urdimbre de magnetismos secretos que controlan la realidad desde atrás, el poder político se da por medio de pa...